En el Día Europeo de la Privacidad y la Protección de Datos

Kroll Ontrack recomienda a las entidades públicas y privadas diseñar planes de protección y recuperación de información

28 de enero del 2013

Madrid, 28 de enero: Según IDC, el volumen total de información alcanzará los 35.000 exabytes en 2020, lo que supone multiplicar por 29 el volumen de datos en menos de 10 años.  En la era de la información, cada vez resulta más importante la gestión de grandes volúmenes de información y el cuidado riguroso de todos los datos que se crean a diario. Los entornos de trabajo implican una complejidad en la gestión de información para los administradores y técnicos de sistemas, ya que entran múltiples factores en juego: gestión de centros de datos, dispositivos de almacenamiento, servidores, aplicaciones, ordenadores, dispositivos móviles (BYOD) y la creación de un mayor de número de archivos.

“La pérdida de información es un riesgo que se ignora de forma frecuente, donde las amenazas potenciales se encuentran dentro de la compañía, por ejemplo, en errores humanos, negligencia por parte de los empleados o terceras personas y robo. Toda entidad, pública o privada, necesita reforzar sus sistemas y procesos de gestión de datos, por lo que es más necesario que nunca tener un plan para la protección y recuperación de información en el caso de que se produzca una pérdida de datos” afirma Nicholas Green, director general de Kroll Ontrack Iberia.

En el Día Europeo de la Privacidad y la Protección de Datos que se celebra hoy 28 de enero, Kroll Ontrack recomienda realizar una serie de procedimientos de seguridad para reducir riesgos y proteger la información confidencial en cualquier organización, ya sea pública o privada:

  1. Realizar copias de seguridad en ubicaciones alternativas y almacenar correctamente la información.
  2. Documentar y mantener al día los procedimientos de copias de seguridad de la organización y las responsabilidades de cada miembro del equipo técnico.
  3. Probar dichas copias y los protocolos.
  4. Diseñar un plan de contingencia con un proveedor de recuperación de datos ante cualquier desastre informático que pueda producirse.
  5. Crear un mapa con la localización de los datos, sus nombres, dónde están almacenados, los responsables de cada información, etc.
  6. Establecer una mentalidad que fomente la seguridad de la información dentro de la organización. La mayoría de las veces, los errores provienen del personal de la entidad.
  7. Ante una pérdida de datos, y antes de realizar cualquier modificación o volcado de archivos sobre el entorno afectado, consultar con un especialista la posibilidad de recuperación de datos.