Go to Top

Dispositivos conectados – ¿Dónde están mis datos?

Los dispositivos conectados han llegado a ocupar un lugar muy importante en nuestra vida: no van a desaparecer en un futuro próximo. En la mayoría de casos, el smartphone se utiliza para controlarlos y es casi imposible evitar Internet, dado que nos proporciona gran cantidad de servicios, como por ejemplo las redes sociales. Por tanto, ¿dónde se guardan los datos en los dispositivos conectados?

Lo que permite que los dispositivos conectados funcionen es el control de estos desde un ordenador, smartphone, etc. Sin embargo, lo que realmente les posibilita esa característica de estar “conectados” es el hecho de que comparten una red, de una forma u otra, sobre todo con apps que utilizan Internet para objetivos concretos. Se supone que un dispositivo conectado proporciona un servicio específico, además de otros flujos de información y herramientas que se conectarán a un sistema de toma de decisiones. Uno de los primeros dispositivos conectados tuvo tanto éxito que hoy día se encuentra presente en todos los smartphones: el chip GPS. Además, se ha conectado a la cámara de tu smartphone.

No obstante, existe una variedad de funcionalidades imprescindibles en la vida cotidiana que hasta ahora no se han incluido en los smartphones. Por ejemplo, un control de termostato para los radiadores de tu casa, algo en lo que Google ha invertido billones de dólares con la compañía Nest, expertos en este área. En resumen, los dispositivos conectados son aquellos dispositivos que transmiten información y que, en ciertos casos, se pueden controlar desde un equipo de terceros.

Los proveedores “big data”

Cuando un smartphone recoge datos de un dispositivo conectado, en la mayoría de casos sirve sólo como conexión, o para visualizar la información que se ha recogido con el dispositivo, que luego publicará los datos en un área privada o en Internet. El lugar en el que se publican los datos depende del contenido: si utilizas apps creadas con objetivos médicos, para controlar los niveles de azúcar en la sangre, el ritmo cardíaco, y otros temas de salud, es imprescindible que las áreas en las que se publican los datos sean seguras y privadas. De esta manera, una compañía de seguros no va a tener acceso a tu historial médico y, por tanto, no podrá utilizar esta información para dar o negarte un contrato o pago.

No obstante, existen otras apps que tratan datos menos personales, por ejemplo, las apps que comparan tu dieta o ejercicio con los de tus amigos a través de las redes sociales. Estas apps se pueden utilizar con una báscula o pulsera conectada. La información recogida, de apariencia inofensiva, se sube a las redes sociales con términos que explican que una vez publicada la información (en Facebook y Google por ejemplo), ya no te pertenece a ti.  Esta información se guarda en bases de datos y, junto con otros contenidos que publicas, puede proporcionar mucha información a las empresas sobre cómo venderte servicios nuevos o negarte otros.

De forma parecida, en algunos dispositivos conectados, no hay manera de saber si simplemente realizan las funciones especificadas.  En este aspecto se parecen a las funcionalidades de los smartphones: no sabemos realmente para qué fines se utilizan. Fundamentalmente, en todo lo que concierne a datos personales de salud y privacidad, asegúrate de saber dónde y cuándo se publican.

, , , , ,

Deja un comentario