Go to Top

Cómo evitar costes innecesarios en la actualización a Windows 10

Hace poco menos de seis meses Microsoft lanzó oficialmente al mundo su nuevo sistema operativo (SO), el Windows 10. Hasta ahora, las cifras hablan por sí solas: a principios de mes, Microsoft publicó que hoy en día existen más de 200 millones de dispositivos activos con Windows 10. Sobre el nuevo SO ha habido todo tipo de opiniones y algunas de ellas son comprensibles, especialmente si tenemos en cuenta lo defectuoso que parecía ser el Windows 8.1 a ojos de multitud de organizaciones. En cualquier caso, lo que más se ha destacado de Windows 10 es que representa una mejora sustancial respecto a la versión anterior y que esto se refleja en muchas áreas del SO que previamente no estaban a la altura.

Si tu organización todavía está tratando de decidir si actualizar a esta flamante nueva plataforma, sin duda habrá salido el tema del coste total que supondrá, además de las posibles consecuencias empresariales y los potenciales riesgos de migración que implica. Ante un proyecto de tal magnitud y que requiere tanto tiempo, ¿cómo es posible ajustarse a un presupuesto y evitar que los gastos de actualización se descontrolen?

Las herramientas adecuadas para la tarea

Lo primero es lo primero: un área esencial que debes evaluar es el hardware de tu equipo y prestar especial atención a los requisitos del sistema para Windows 10. Si tu equipo ya tiene instalado Windows 7 o 8.1, no debería haber demasiados problemas. No obstante, hay que comprobar la compatibilidad con Windows 10 de todos los dispositivos periféricos que utiliza tu organización. Si bien es posible que los dispositivos auxiliares como ratones, teclados, monitores, impresoras y escáneres continúen funcionando correctamente, esto debe comprobarse antes de la migración. Quizá te encuentres con que puedes ahorrar dinero y reutilizar tu antiguo equipo; para confirmarlo, consulta en la web del fabricante si tus dispositivos ya son compatibles con el nuevo SO. Si no lo son, es posible que puedas simplemente instalar nuevos drivers en tu antiguo kit y evitar así la compra de hardware innecesario. ¡Tu bolsillo te lo agradecerá!

Las licencias de software

Como hemos dicho, si tu equipo ya tiene instaladas las versiones más actuales de Windows, es probable que la mayoría de las aplicaciones de software funcionen correctamente con Windows 10, al igual que el hardware. Sin embargo, no hay transición sencilla garantizada. Asegúrate con tus proveedores de que tu software se trasladará sin inconvenientes. ¿Existen pasos problemáticos o costes de actualización en el proceso de migración? ¿Se ejecutará tu software actual sin contratiempos en Windows 10? Lo mejor es recopilar toda la información posible por adelantado para planificar en consecuencia. También puedes aprovechar esta oportunidad para hacer balance de tus licencias de software actuales. Quizá descubras que puedes recortar algunos gastos mediante la virtualización o sencillamente prescindiendo de ciertas licencias si dispones de paquetes de software que no usas lo suficiente como para amortizar el coste adicional.

Gestión de dispositivos móviles

También merece la pena que eches un vistazo a las políticas de dispositivos móviles de tu compañía para averiguar qué costes ocultos puedes reducir. Incorporar un esquema “Trae Tu Propio Dispositivo” (“Bring Your Own Device” o BYOD), si no lo has hecho ya, puede ser una excelente manera de contribuir a la reducción de gastos internos al tiempo que se permite a los usuarios el uso de sus dispositivos preferidos. Junto con las nuevas y mejoradas competencias de gestión de dispositivos móviles (MDM por sus siglas en inglés) que ofrece Windows 10 (cuyas herramientas son mucho mejores que las de Windows 8.1), este modo de proceder puede ayudarte a prescindir de aplicaciones de software MDM de terceros, con el ahorro que ello conlleva.

No te quedes en fuera de juego tras la migración

Otro asunto importante en el que tienes que pensar es en el de la recuperación de desastres (DR por sus siglas en inglés). A la hora de enfrentarte a algo tan clave como una migración de SO, es esencial que revises y actualices tu plan de recuperación de datos actual y realices las pruebas necesarias, en especial si vas a añadir también hardware nuevo. De este modo se reducirá el tiempo de inactividad en caso de situación de desastre y se podrán identificar los puntos de tensión de tu configuración actual. En esta fase de la planificación también es recomendable guardar los datos de contacto de una compañía de recuperación de datos de calidad que ofrezca soluciones para las tecnologías que empleas. Asegúrate de que la etapa final del proceso no te pille en fuera de juego y estate preparado para cualquier eventualidad. Así minimizarás la disrupción y ahorrarás gran cantidad de tiempo y dinero, por si necesitaras recurrir a tu plan de recuperación de datos en caso de desastre.

Lento pero seguro

Con todas las nuevas capacidades y estupendas funciones de Windows 10, es tentador querer lanzarse a la actualización a toda prisa. No obstante, como en cualquier actividad de migración planificada, lo óptimo siempre es ser previsor, elaborar un plan de respuesta a los problemas potenciales e ir decidiendo con calma. Tomarse ese tiempo extra y formular más preguntas antes de la migración dará sus frutos después de ella y evitará que tanto los costes de compra como los del presupuesto de TI se disparen innecesariamente. En este tipo de proyectos se suele tener una sola oportunidad, así que es básico hacerlo bien a la primera y asegurarte de cubrir todas las posibilidades. Recuerda, asimismo, involucrar a todas las partes interesadas relevantes en la toma de decisiones para identificar los posibles obstáculos a tiempo y buscar las soluciones provisionales adecuadas. A largo plazo ahorrarás recursos, por lo que vale la pena que te tomes tu tiempo para recapacitar, ver qué es necesario para el éxito de tu organización y ver en qué áreas puedes ser parco.

Si tienes algún consejo útil para evitar costes añadidos en la actualización a Windows 10, deja tu comentario. Si ya has migrado a Windows 10, ¿qué método utilizaste? ¿Cómo te preparaste para reducir gastos innecesarios? ¿Te encontraste con costes inesperados?

 

, , , , , , , , , , ,

Deja un comentario