Ontrack Data Recovery

Publican los resultados de la última investigación del Columbia

 

Los investigadores finalmente han publicado los resultados de los datos recuperados de uno de los discos duros del transbordador espacial Columbia, el cual sufrió un fatídico accidente al entrar en la atmósfera terrestre el 1 de febrero de 2003, acabando con la vida de sus siete astronautas y desintegrando el propio vehículo orbital.

El disco duro recuperado contenía datos sobre el experimento CVX-2 (Critical Viscosity of Xenon), un estudio sobre el aumento de la viscosidad de algunos materiales cuando se agitan, cuyos resultados fueron presentados en la revista Physical Review el pasado mes de abril confirmando que el xenón, cuando se agita vigorosamente, disminuye su nivel de viscosidad.

El objetivo era, no sólo medir como varía la viscosidad de un material, sino profundizar en el conocimiento del fenómeno por el cual algunas sustancias se transforman rápidamente al agitarlas, pasando de ser una pasta muy espesa a un material muy fluido (igual que ocurre con la nata montada o el ketchup).

Robert Berg, responsable del experimento y físico del National Institute of Standards and Technology, explica que la publicación de estos resultados pone fin a una investigación de más de 20 años que ha estado en su cabeza constantemente desde 2003. “Publicar estos resultados me ha quitado un peso de encima” comenta Berg de 52 años.

Parte de los datos de este experimento, realizado en condiciones de microgravedad durante el vuelo del Columbia, se había enviado a la tierra antes del regreso de la nave, pero otra parte estaba almacenada en el disco duro de un ordenador. El equipo informático, como el resto de la nave, quedó hecho añicos por lo que los grupos de rescate tuvieron que recuperar cientos de miles de fragmentos dispersos por Tejas y Luisiana. Uno de estos fragmentos era ese disco duro, el cual fue enviado a las oficinas de Kroll Ontrack en Minneapolis con la esperanza de poder recuperar los valiosos datos almacenados en su interior.

Los resultados obtenidos permiten entender más profundamente que ocurre a escala atómica o molecular cuando se agitan determinados materiales. El Ketchup es un ejemplo y la industria alimenticia un posible campo de aplicación de este estudio, pero hay más, como el aceite de los coches cuya viscosidad puede degradarse por el propio movimiento del motor. Sin duda alguna, la mejor comprensión de este proceso tendrá aplicaciones muy valiosas y significativas en un futuro próximo.