Ontrack Data Recovery

Planes de recuperación ante desastres, al realizar migraciones todas las precauciones son pocas

 

Nicolás Green, responsable de Kroll Ontrack España, analiza las medidas óptimas que se han de tomar para llevar a cabo con éxito cualquier migración de sistemas

¿Cuándo? En 1999. ¿Dónde? En una pequeña sucursal de una institución financiera estatal.

Aunque el equipo de planificación de la empresa dedicó meses al análisis de cualquier eventualidad que pudiera producirse durante la migración al sistema Y2K, tras el primer día de implementación quedó claro que los usuarios seguían enviando sus transacciones al sistema antiguo en lugar de al nuevo. ¿Por qué?

Pese a los numerosos cursos de formación sobre el nuevo sistema Y2K, a los estudios sobre su facilidad de uso y a los ajustes realizados, nadie fue capaz de impedir que los usuarios siguieran accediendo al sistema antiguo, que tenía que seguir funcionando para el resto de sucursales que realizarían la migración más adelante.

Todos y cada uno de los expertos en TI cuenta en su haber con alguna experiencia negativa al realizar una actualización, una puesta en marcha o una migración de un sistema. Hay demasiados factores implicados, como por ejemplo, el hardware, el software, las compatibilidades, las sincronizaciones, los datos, los procedimientos, los protocolos de seguridad y, como no, el bien intencionado pero imperfecto ser humano.

2008, ¿el año de las migraciones masivas?

Este año, los equipos de TI pueden esperar gran cantidad de proyectos de actualización para la infraestructura de su sistema informático. Según Gartner, las adquisiciones de ordenadores personales en 2007 aumentaron a nivel global un 13,4 por ciento frente a 2006, alcanzando los 271,2 millones de unidades vendidas en 2007.

Sería razonable pensar que la ralentización de la economía podría provocar una caída en el número de unidades vendidas, sin embargo, las organizaciones siguen invirtiendo en unidades nuevas lo que demuestra que la gestión del ciclo de vida del hardware es y seguirá siendo una de las principales responsabilidades corporativas de los departamentos de TI.

Establecer unos ciclos de vida adecuados para los equipos y el software

El objetivo de la gestión del ciclo de vida de los equipos es reducir al mínimo los problemas informáticos más importantes y las pérdidas graves de datos mediante la sustitución de los equipos informáticos antes de que lleguen a fallar, reduciendo de esta forma el coste total de la gestión de los equipos a lo largo de toda su vida útil.

Para planificar los ciclos de vida de los productos es preciso contar con una estrategia de implementación. El proceso de migración de sistemas informáticos ha evolucionado mucho, pasando de ser un proceso manual de reconstrucción y copia total de los archivos de datos a un método inteligente de transferencia de los ajustes y configuraciones de un sistema particular y a continuación de los archivos de datos pertinentes.

Son muchos los expertos en TI que pueden certificar que poner a punto los servidores nuevos requiere una entrada de datos masiva. Ya sea por la complejidad de los controladores de dominio, las políticas de usuario y de grupo, las políticas de seguridad, los parches de los sistemas operativos o servicios adicionales para los usuarios, se precisa una gran cantidad de tiempo para realizar un ajuste correcto.

Además, también hay que tener en cuenta los ajustes y personalizaciones que los usuarios han efectuado en sus estaciones de trabajo. Algunos usuarios pueden tener determinados derechos sobre su equipo y estar facultados para personalizar las instalaciones de software, cambiar las ubicaciones predeterminadas de los archivos o incluso pueden tener ciertos programas de los que no tiene conocimiento el departamento de TI. Todo esto puede derivar en el fracaso de una migración unilateral, provocando que falten programas y archivos de datos, que la productividad caiga hasta que los usuarios vuelvan a personalizar sus estaciones de trabajo o aún peor, que se sobrescriban o pierdan archivos.

Plan, prueba, revisión

El éxito de una migración reside en efectuar un análisis, una planificación y una comprobación meticulosos y exhaustivos antes de implementar los cambios.

El empleo de laboratorios de prueba es indispensable a la hora de preparar una migración. Un laboratorio de pruebas debe contar, como mínimo, con un controlador de dominio, uno o dos servidores de archivos de producción de muestra y suficientes estaciones de trabajo, datos de muestra y usuarios para poder simular un entorno de usuario.

Los software de virtualización también pueden ayudar con actualizaciones y migraciones de prueba automatizadas. Son muchas las herramientas software que se pueden emplear para realizar la migración real. Algunas son de los proveedores de software del sistema operativo, otras pueden ser aplicaciones de terceros o paquetes software de empresa que proporcionan otras funciones de almacenamiento.

Crear un entorno de prueba que refleje la infraestructura de TI permitirá anticipar y subsanar problemas. Sin embargo, por muy minuciosamente que se haya preparado una migración, los profesionales más experimentados en tecnología de la información saben que siempre se debe esperar y estar preparado para lo inesperado. ¿Qué ocurrirá si la implementación de la migración acaba en un desastre?

Tener en cuenta todas las eventualidades

Cualquier implementación, hasta la mejor planificada puede acabar en un desastre para los usuarios y para los datos vitales. Si se quiere estar completamente preparado es fundamental incluir como elemento fundamental del proceso de migración un plan de acción de recuperación de datos. Los puntos claves a tener en cuenta son:

  • ¿Cómo tratamos un suceso inesperado durante el proceso de implementación?
  • ¿Tenemos suficientes puntos de ruptura dentro de la automatización para detectar errores?
  • ¿Puede realizarse una copia de seguridad antes de la implementación?
  • ¿Cuánto tiempo o recursos se necesitarían para recuperarse de un desastre derivado de una migración?
  • ¿Qué alternativas tenemos si se produce un fallo del hardware durante la migración?
  • ¿Con qué proveedores de servicios de recuperación datos tenemos relación que sean capaces de recuperar nuestros datos de forma adecuada y además mantener la calidad?
  • ¿Cuál es la mejor manera de deshacernos de nuestros equipos antiguos de forma segura?

Como conclusión decir que la mejor garantía de éxito es estar siempre preparado para lo peor. Piense siempre con rigurosidad en todos los requisitos que pueden llegar a ser necesarios para poner en práctica un plan integral de recuperación ante desastres. Además, tenga en cuenta que la incorporación de procesos de protección de datos en todo el plan de migración garantizará que la pérdida de datos sea mínima. El mensaje es claro, planifique hasta el último detalle y aún así esté siempre preparado para lo inesperado.