Si está leyendo este boletín, es muy probable que ya haya usado los servicios de Ontrack. Ha pasado el mal trago de que se le hunda el disco duro y se ha dado cuenta de que sus datos corren peligro. Ha enviado el disco duro a Ontrack con la esperanza de que pueda recuperarse. ¿Sabía que el modo de enviar un disco puede marcar la diferencia entre una recuperación satisfactoria y la pérdida irreparable de sus datos?
A veces se nos olvida lo delicados que son los discos duros y no dedicamos suficiente tiempo a protegerlos para el largo (y a menudo tortuoso) camino hasta llegar a nuestras oficinas. Los componentes de un disco duro son muy delicados. Cualquier sacudida puede provocarle daños aún mayores y hacer que la recuperación sea más difícil de lo que ya era. Empaquetarlo correctamente no es el único tema a la hora del envío: los descuidos en el papeleo también pueden causar retrasos innecesarios en el proceso de recuperación.
La buena noticia es que estos problemas se pueden evitar. He aquí unos simples consejos de Ontrack sobre cómo enviarnos sus discos duros que ayudarán a nuestros socios y clientes a trabajar con nosotros de una manera más eficaz.
Consejos sobre el envío
- Empaquételo bien - Introduzca el disco duro en una caja (sugerimos que sea el doble del tamaño del disco) que tenga suficiente espacio para poner material de relleno que evite que se mueva. Si el disco se mueve por la caja, no está correctamente empaquetado. La caja deberá asimismo tener suficiente espacio por los bordes que sirva de barrera ante cualquier golpe que pudiera sufrir.
- De uno en uno - A menudo nos envían trabajos de varios discos. En muchas ocasiones, por desgracia, nos llegan todos los discos en una misma caja, sin barreras entre uno y otro que amortigüen los golpes. Si nos ha de enviar varios discos, hágalo en cajas separadas o asegúrese de poner suficiente material de relleno entre uno y otro para que no choquen entre sí.
- Evite descargas eléctricas - Como ya informamos en nuestro artículo sobre